Los dispositivos de asistencia para la rehabilitación desempeñan un papel importante en el proceso de rehabilitación del paciente. Son como su mano derecha, ayudándole a recuperar mejor sus funciones corporales y a mejorar su capacidad para cuidar de sí mismo. Sin embargo, muchas personas no tienen claro cómo seleccionar y utilizar correctamente los dispositivos de asistencia para la rehabilitación.
Silla de ruedas
Para pacientes que necesitan una silla de ruedas durante un tiempo prolongado, se debe considerar el tamaño de la misma. El ancho del asiento debe ser de 5 a 6 cm mayor que la parte más ancha de las caderas del paciente, y la profundidad del asiento debe estar a unos 5-6 cm del borde delantero del cojín al sentarse. El peso de la silla de ruedas también es fundamental. Las sillas de ruedas ligeras son más adecuadas para pacientes que necesitan moverla con frecuencia, como las de aleación de aluminio.
Al mismo tiempo, también debemos prestar atención al rendimiento de los frenos de la silla de ruedas para garantizar un uso seguro. Al usar una silla de ruedas, los pacientes deben aprender la postura correcta al sentarse, mantener el cuerpo erguido y evitar sentarse encorvado durante mucho tiempo, ya que esto puede causar escoliosis. Revise regularmente la presión de los neumáticos, el sistema de frenos y otros componentes de la silla de ruedas para garantizar su correcto funcionamiento.
Caña
Los bastones también son herramientas comunes de rehabilitación. Al elegir una muleta, ajuste su altura según su estatura. Al estar de pie, sujétela con ambas manos, flexione los codos unos 15-20 grados y coloque la base de la muleta a unos 15-20 cm de los dedos de los pies.
Al usar muletas, debe seguir el método correcto para caminar, como el de tres puntos: primero mueva las muletas hacia adelante, luego dé un paso con la pierna afectada y finalmente dé un paso con la pierna sana. Al subir y bajar escaleras, recuerde el principio de "al subir, primero el lado sano; al bajar, primero el lado afectado".
Caminante
Los andadores son adecuados para pacientes con poca fuerza en las extremidades inferiores o problemas de equilibrio. Al elegir un andador, asegúrese de que su altura sea adecuada para usted. Manténgase erguido, con las manos colgando naturalmente y agarrándose a los pasamanos. Es recomendable flexionar los codos ligeramente entre 15 y 20 grados; de lo contrario, afectará su postura y seguridad.
En cuanto a la postura, colóquese en el centro del andador, con los pies separados a la anchura de los hombros, el cuerpo erguido y la mirada al frente. Al caminar, avance lentamente el andador a un ritmo moderado, primero el andador y luego la pierna afectada y la sana. Al subir y bajar escaleras, suba primero con el lado sano y baje primero con el lado afectado. Revise regularmente si hay piezas sueltas o dañadas, repárelas y reemplácelas a tiempo, y mantenga limpios los pasamanos y reposapiés para evitar resbalones.
Hora de publicación: 17 de julio de 2025

